miércoles, 25 de noviembre de 2009


no podía despertar, lo intentaba.
escuchaba y respondía, en sueños.
te veía ir y venir, gritar y llorar. y yo no lograba despertar.
sentía la pena, esa de los dos. y en medio de un río de lágrimas, tranquila navegaba.
probablemente seguías diciendo lo mismo, reclamando lo mismo.
y yo: completamente atrapada.